El Jabón
Se cree que el jabón se inventó hace unos tres mil años. Se
han encontrado en la Mesopotamia tablillas de arcilla sumerias que mencionan la
mezcla que se obtenía de hervir aceites con potasio, resinas y sal y sobre su
uso medicinal.
Los fenicios lo fabricaban con aceite de oliva y soda
cáustica (o carbonato de sodio) obtenida a partir de las cenizas de la
combustión de plantas halófitas (plantas que viven en las salinas) como la
salicornia o la salsola.
Recetas parecidas se seguirían utilizando en Siria. El jabón
sirio, procedente de la ciudad de Alepo, antiguo territorio fenicio, se sigue
fabricando hoy día con el mismo método tradicional y con aceite de oliva y
aceite de laurel.

